...Siempre fuiste mi espejo, quiero decir que para verme tenía que mirarte.
Me cansé de ser aquella niña, callada, introvertida, tímida y no muy agraciada, que se alegraba con solo una mirada.
Ya no quiero ser más la niña ruda, sin sentimientos, fría como piedra, para que no la atraviesen con nada.
Me cansé también de ser aquella que expresa lo que piensa, que dice lo que quiere y que vive sin apariencias.
Me cansé ser lo que quieren, me cansé de ser lo que quiero.
Me cansé de ser persona.
Lamentablemente, a pesar de lo anterior, me falta la valentía de dejar de serlo.
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